Cuando tu adversario tenga miedo de ti, es momento de dejar sueltas las riendas de su miedo y darle el tiempo suficiente para que actúe sobre él. Deja que se convierta en terror. Un hombre aterrorizado lucha contra sí mismo. Llegará un momento en el que ataque a la desesperada. Es el momento más peligroso, pero alguien aterrorizado suele cometer un error fatal. Te estamos adiestrando para ser capaz de detectar ese error y aprovecharlo.